Laudes Viernes I

I- Invocación Inicial

Inv. Inicial

II- Himno

himno viernes


2. Tú eres el Dios que nos salva,
    la luz que nos ilumina,
    la mano que nos sostiene
    y el techo que nos cobija.

 

3. ¡Que alabe al Señor la tierra!
    Contadle sus maravillas.
    ¡Qué grande en medio del pueblo
    el Dios que nos justifica! Amén.

 

III- Antífonas y Salmos

Antífona 1ra

laudes 1_-_vie_1

SALMO 95 (96)

Cantaban un cántico nuevo ante el trono, en presencia del Cordero (ver Ap 14,3).

1 Canten al Señor un cántico nuevo,
     cante al Señor, toda la tierra;
2 canten al Señor, bendigan su nombre,
     proclamen día tras día su victoria.
3 Cuenten a los pueblos su gloria,
     sus maravillas a todas las naciones;
4 porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza,
     más temible que todos los dioses.
5 Pues los dioses de los gentiles son apariencia,
     mientras que el Señor ha hecho el cielo;
6 honor y majestad le preceden,
     fuerza y esplendor están en su templo.
7 Familias de los pueblos, aclamen al Señor,
     aclamen la gloria y el poder del Señor,
8 aclamen la gloria del nombre del Señor,
     entren en sus atrios trayéndole ofrendas;
9 póstrense ante el Señor en el atrio sagrado,
     tiemble en su presencia la tierra toda.
10 Digan a los pueblos: «El Señor es rey, /
     él afianzó el orbe, y no se moverá; *
     él gobierna a los pueblos rectamente».

11 Alégrese el cielo, goce la tierra,

     retumbe el mar y cuanto lo llena;
12 canten los campos y cuanto hay en ellos,
     aclamen los árboles del bosque,
13 delante del Señor, que ya llega,
     ya llega a regir la tierra:
14 regirá el orbe con justicia
     y los pueblos con fidelidad.
Gloria...

 

Antífona 2da

laudes 1_-_vie_2

SALMO 50 (51)

Renuévense y revístanse de la nueva condición humana (ver Ef 4,23-24).

3 Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
     por tu inmensa compasión borra mi culpa.
4 Lava del todo mi delito,
     limpia mi pecado.

5 Pues yo reconozco mi culpa,

     tengo siempre presente mi pecado.
6 Contra ti, contra ti solo pequé,
     cometí la maldad que aborreces.
 En la sentencia tendrás razón,
     en el juicio resultarás inocente.
7 Mira, en la culpa nací,
     pecador me concibió mi madre.
8 Te gusta un corazón sincero
     y en mi interior me inculcas sabiduría.
9 Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
     lávame: quedaré más blanco que la nieve.
10 Hazme oír el gozo y la alegría,
     que se alegren los huesos quebrantados.
11 Aparta de mi pecado tu vista,
     borra en mí toda culpa.
12 Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
     renuévame por dentro con espíritu firme;
13 no me arrojes lejos de tu rostro,
     no me quites tu santo espíritu;
14 devuélveme la alegría de tu salvación,
     afiánzame con espíritu generoso.
15 Enseñaré a los malvados tus caminos,
     los pecadores volverán a ti.
16 ¡Líbrame de la sangre, oh Dios. /
     Dios, Salvador mío! *
     Y cantará mi lengua tu justicia.
17 Señor, me abrirás los labios,
     y mi boca proclamará tu alabanza.
18 Los sacrificios no te satisfacen;
     si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.

19 Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, *

     un corazón quebrantado y humillado /
     tú no lo desprecias.
20 Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
     reconstruye las murallas de Jerusalén:
21 entonces aceptarás los sacrificios rituales, /
     ofrendas y holocaustos, *
     sobre tu altar se inmolarán novillos.
Gloria...

 

Antífona 3ra

laudes 1_-_vie_3

Cántico del Antiguo Testamento: Is 45,15-25

Al nombre de Jesús toda rodilla se doble (Flp 2,10).

15 Es verdad: tú eres un Dios escondido,
     el Dios de Israel, el Salvador.
16 Se avergüenzan y se sonrojan
     todos por igual,
 se van avergonzados
     los fabricantes de ídolos;

17 mientras el Señor salva a Israel

     con una salvación perpetua,
 para que no se avergüencen ni se sonrojen
     nunca jamás.
18 Así dice el Señor, creador del cielo /
     -él es Dios-, *
     él modeló la tierra,
 la fabricó y la afianzó;
     no la creó vacía,
 sino que la formó habitable:
     “Yo soy el Señor, y no hay otro”.
19 No te hablé a escondidas,
     en un país tenebroso,
 no dije a la estirpe de Jacob:
     “Búsquenme en el vacío”.
 Yo soy el Señor que pronuncia sentencia
     y declara lo que es justo.
20 Reúnanse, vengan, acérquense juntos,
     supervivientes de las naciones.
 “No discurren /
     los que llevan su ídolo de madera *
     y rezan a un dios que no puede salvar.
21 Declaren, presenten pruebas,
     que deliberen juntos:
 ¿quién anunció esto desde antiguo,
     quién lo predijo desde entonces?
 ¿No fui yo, el Señor?
     -No hay otro Dios fuera de mí-.
 Yo soy un Dios justo y salvador,
     y no hay ninguno más.

22 Vuélvanse hacia mí para salvarse, /

     confines de la tierra, *
     pues yo soy Dios, y no hay otro.
23 Yo juro por mi nombre, /
     de mi boca sale una sentencia, *
     una palabra irrevocable:
“Ante mí se doblará toda rodilla,
     por mí jurará toda lengua”;
24 dirán: “Sólo el Señor
     tiene la justicia y el poder”.
 A él vendrán avergonzados
      los que se enardecían contra él;
25 con el Señor triunfará y se gloriará
      la estirpe de Israel.
Gloria...

 

IV- Lectura de la Sagrada Escritura

De la carta a los Efesios (Ef 4,29-32)

    No profieran palabras inconvenientes; al contrario, que sus palabras sean siempre buenas, para que resulten edificantes cuando sea necesario y hagan bien a aquellos que las escuchan. No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, que los ha marcado con un sello para el día de la redención. Eviten la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. Por el contrario, sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo.

 

o bien

 

De la carta a los Efesios (Ef 2,13-16)

    Ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, y aboliendo en su propia carne la ley con sus mandamientos y prescripciones. Así creó con los dos pueblos un solo hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona.


V- Responsorio

responsorio 1


VI- Benedictus

ant. benedictus_-_vie

Cántico de Zacarías (Lc 1,68-79)

68 Bendito sea el Señor, Dios de Israel, 
        porque ha visitado y redimido a su pueblo,
69 suscitándonos una fuerza de salvación
        en la casa de David, su siervo;
70 según lo había predicho desde antiguo
        por boca de sus santos profetas.
71 Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
        y de la mano de todos los que nos odian;
72 realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
        recordando su santa alianza,
73 y el juramento que juró
        a nuestro padre Abraham.
74 Para concedernos que, libres de temor,
        arrancados de la mano de los enemigos,
75 le sirvamos con santidad y justicia,
        en su presencia, todos nuestros días.

76 Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, *

        porque irás delante del Señor, /

        a preparar sus caminos,

77 anunciando a su pueblo la salvación,

        el perdón de sus pecados.

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,

        nos visitará el sol que nace de lo alto,

79 para iluminar a los que viven en tinieblas

        y en sombra de muerte;

   para guiar nuestros pasos 

        por el camino de la paz.

Gloria...


VII- Señor ten piedad y Padre Nuestro

Seor ten_piedadPadre nuestro


VIII- Oración Final

Oración I

Oh Dios, que con la luz de tu palabra has iluminado las tinieblas de la ignorancia, aumenta en nosotros la fe que tú nos diste, para que ninguna tentación pueda extinguir el fuego de la gracia que has encendido en nuestros corazones. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 

o bien

 

Oración II

Dios todopoderoso, que ahora nos concedes ofrecerte nuestras alabanzas, haz que un día nos unamos al coro de tus santos para cantar tu gloria eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 

IX- Bendigamos al Señor

Bendigamos al_seor